Sobre mí

Rocío Ubero

Terapeuta Gestalt y consteladora familiar

Si has llegado hasta aquí, seguramente quieres saber quién soy, cómo trabajo y si este es un lugar en el que puedes confiar.

En mi caso, todo lo relacionado con la psicoterapia, el mundo interior de las personas, la psique siempre ha estado muy presente, no como una decisión racional ni como una profesión que elegí en un momento concreto, sino como una forma natural de mirar el mundo, de observar a los demás y de intentar comprender qué nos pasa por dentro.

Desde muy joven ya había en mí una necesidad constante de entenderme, de ver cómo me desarrollaba en los entornos en los que vivía, por qué reaccionaba de una manera y no de otra, y por qué, muchas veces, aún queriendo hacer las cosas bien, había algo que no terminaba de encajar…

Rocío Ubero y perri

Mi recorrido empezó muy pronto en el mundo laboral, y lo hizo en entornos que poco tienen que ver con lo que hoy hago. Fui militar, trabajé en obra dentro de un equipo de fontaneros y estudié mecánica de automoción.

En ese contexto desarrollé una parte muy fuerte de mí, lo que Jung denomina el ánimus: acción, fuerza, autosuficiencia.

Durante mucho tiempo creí que esa era la manera de estar en el mundo, que tenía que poder con todo sola, que depender de alguien era una debilidad. Y aunque esa etapa me dio muchas herramientas y una gran capacidad de resolución, también, sin darme cuenta, me fue desconectando de otras partes de mí.

Había algo de fondo que no terminaba de encajar, una sensación difícil de explicar pero muy constante, como si internamente supiera que eso no era todo.

Ese fue el punto en el que algo empezó a moverse.

Empecé a darme cuenta de que poder con todo no significa necesariamente estar bien, y que pedir ayuda no te hace más débil, sino más real.

También empecé a ver que dentro de mí convivían dos partes muy claras: una más estructurada, de acción, de control, y otra mucho más sensible, intuitiva y emocional. El conflicto no era tener ambas, sino no saber sostenerlas al mismo tiempo.

En paralelo, siempre hubo una parte de mí que nunca dejó de buscar. Desde muy joven me interesaba profundamente entender a las personas, cómo funcionaban, por qué hacían lo que hacían.

La astrología fue una de las primeras herramientas que utilicé...

…para acercarme a esa comprensión, no desde un lugar superficial, sino como una forma de ordenar y entender las diferencias entre las personas.

Recuerdo cómo, en mis años más jóvenes, estas conversaciones formaban parte de mi día a día, porque intuía que cuando comprendes un poco más al otro, las relaciones cambian.

Ese interés me llevó a profundizar en otros campos. Entré en la espiritualidad, en la teosofía, en entender cómo el entorno influye en nosotros, cómo lo que vemos, escuchamos y vivimos impacta directamente en nuestra forma de sentir y de pensar.

Más adelante, la psicología evolutiva me permitió comprender los patrones, la repetición, el porqué de ciertas emociones y comportamientos que aparecen una y otra vez sin que sepamos muy bien de dónde vienen.

La maternidad supuso un punto de inflexión importante...

GOTA AGUA ROCIO UBERO COBRE
Rocio Ubero e hijo

A partir de ahí la mirada se amplía, porque ya no se trata solo de entenderte a ti, sino de comprender el vínculo, la responsabilidad emocional y el impacto real que tiene nuestra forma de estar en el otro.

En ese momento apareció la biodescodificación, y con ella una comprensión más profunda del cuerpo como canal de expresión. Empecé a integrar la idea de que el síntoma no es solo algo a eliminar, sino algo que tiene un sentido, una información que necesita ser escuchada.

Al mismo tiempo, la antroposofía y la pedagogía Waldorf me acercaron a una visión más respetuosa de los procesos humanos, a entender los ritmos, los tiempos y la importancia de no forzar lo que necesita ser acompañado.

A esto se fueron sumando herramientas como el mindfulness o la psicología positiva, que me ayudaron a aterrizar todo ese conocimiento y a llevarlo a algo más práctico y aplicable en el día a día.

Más adelante profundicé en la psicología junguiana, donde encontré una comprensión mucho más amplia de la psique: la sombra, las proyecciones, el inconsciente. Empecé a ver con claridad que muchas de las dificultades en las relaciones no nacen en el otro, sino que el otro las pone en evidencia. 

Que las relaciones no crean el conflicto, lo revelan.

Rocio Ubero palmera

Y finalmente, la Gestalt...

Ahí es donde todo encaja. Porque la Gestalt no se queda en la teoría, sino que va directamente a la experiencia.

A lo que te pasa hoy, a cómo te relacionas, a dónde te bloqueas, a qué evitas, a qué repites. Y, sobre todo, te devuelve algo esencial: la responsabilidad, no desde la culpa, sino desde la posibilidad de hacer algo diferente con lo que te ocurre.

A lo largo de todo este recorrido no solo ha habido formación, también ha habido mucha experiencia. Porque una cosa es entender los procesos y otra muy distinta transitarlos. 

Todo lo que trabajo hoy nace de ahí, de haber pasado por distintas etapas, de haber vivido desregulación, claridad, repetición, ruptura y reconstrucción. 

Eso es lo que me permite acercarme a las personas desde un lugar real, sin teorizar en exceso lo que, en el fondo, necesita ser vivido y acompañado.

Al mismo tiempo, esta mirada está sostenida por una base formativa sólida, a través de estudios, diplomados y formación continua en diferentes áreas de la psicología y el desarrollo humano, que me permiten integrar la experiencia con el conocimiento y ofrecer un acompañamiento coherente y estructurado.

Hoy acompaño a personas que, de alguna manera, se encuentran en ese punto en el que algo no encaja. Personas que sienten que se desbordan emocionalmente, que repiten patrones, que no terminan de entender qué les pasa o que simplemente quieren vivir con más coherencia consigo mismas.

Mi trabajo no consiste en cambiar a nadie, sino en acompañar a que cada persona pueda verse con más claridad, sostener lo que le ocurre y empezar a relacionarse consigo misma de una forma más honesta.

Porque cuando eso sucede, cuando una persona deja de huir de sí misma y empieza a entenderse de verdad, algo se ordena. Y desde ahí, la vida cambia...

¿Cómo acompaño tu proceso?

Tengo un estilo cercano, claro, sin artificios. No trabajo desde el discurso vacío, te acompaño desde el cuerpo, al aquí y el ahora y a la escucha libre de juicios…

… EN UN CAMINO DE DESPERTAR INTERIOR, DE VOLVER A TI, DE RECUPERAR TU VOZ Y TU CENTRO.

  • Acompañamiento terapéutico sostenido en la terapia Gestalt: un trabajo vivo, presente y honesto donde aprenderás a verte con claridad, a escucharte de verdad y a recuperar la capacidad natural de autorregularte.
  • Acompañamiento que te acerca a tu propio darte cuenta: cómo sientes, cómo piensas, cómo reaccionas, qué te pasa ahora mismo en el cuerpo; porque cuando te ves con lucidez: algo dentro empieza a ordenarse sin forzar, sin teorías vacías y sin máscaras.
  • No es un enfoque que te “corrija” sino que despierta lo que ya está en ti: tu fuerza interior, tu sensibilidad, tu criterio, tu verdad.
  • Te acompaño en procesos que necesitan sostén, claridad y presencia para que puedas reconocer los patrones que te duelen, soltar lo que ya no te sirve y empezar a caminar desde un lugar más completo y más auténtico.

Estoy aquí para acompañarte cuando sientas que es tu momento...

Estoy especializada en...

Rocío Ubero Gestalt
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